Los doscientos religiosos asociados a la (CONFER) celebraron ayer el día de
la vida consagrada en el Convento de Las Miguelas en Huesca. El acto
consistió en una misa y una merienda a la que asistió casi un centenar de
personas y donde se compartieron sus vivencias y celebraron su dedicación
a los demás.
Juan Ignacio Vela, presidente de la Conferencia de Religiosos y de
Cruz Blanca, explicó que el día de la vida consagrada "es una jornada que
celebra la Iglesia en todo el mundo para
que toda la comunidad cristiana dé
gracias a Dios por que haya personas que
eligen dedicar su vida a los demás".
"Nosotros somos hombres y mujeres que
siguiendo el evangelio queremos de
alguna manera transformar nuestra
sociedad en un mundo más solidario y
justo trabajando en diferentes ámbitos
como la acción social, la educación, el
hambre o la salud",