CUARESMA, Camino de liberación.

¡Ponte en marcha! ¡Nos espera la Pascua!

 

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR B.

 

1. Abro el corazón a Dios.

Puede servir la repetición de alguna oración breve:

    "Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",

    "Ayúdame a sentir tu cercanía",

    "Quiero estar contigo, Jesús".

 

2. Lectura del Evangelio. Escucho.

 

Si quieres leer toda la pasión según san Marcos pincha aquí

 

3. Reflexiono y rezo. Respondo.

¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? Pueden ayudar estas ideas:

 

            - Lee la Pasión como si presente te hallases en esa tierra y en ese tiempo, no como un mero espectador; lee con tranquilidad y sosiego, sin ir a buscar nada en especial, imaginando las escenas, los rostros, dejando que resuenen en el corazón las palabras y los silencios, deteniendo la lectura cuando algo te impresione, dándole vueltas en el corazón.

 

            - Después de esta primera lectura, puedes hacer otras, fijándote en los pasajes en los que encontraste luz o resistencia, en aquellos que movieron tu gratitud o te llevaron a pedir perdón.

            - A lo largo de esta semana, tendríamos que dedicar un tiempo especial a meditar y a rezar con los relatos de la Pasión. Podemos contemplar a Jesús:

                        · con los ojos y el corazón de María, su madre,

                        · a través de la sensibilidad de María Magdalena,

                        · acompañando los pasos vacilantes de Pedro...

            Podemos y debemos, sobre todo, contemplar a Jesús, pero podemos fijarnos también en las palabras y las reacciones de los personajes que van apareciendo...

            - Y no olvides nunca que Jesús vivió, sufrió y murió por ti, para dar sentido a tu vida, para que puedas ser feliz, hoy y toda la eternidad.

 

4. Termino la oración

   Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas, por su fuerza...

    Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio.

    Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración.