REZAR CON EL EVANGELIO

Jueves de la 16ª semana del t.o.

 

1. Abro el corazón a Dios.

Puede servir la repetición de alguna oración breve:

    "Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",

    "Ayúdame a sentir tu cercanía",

    "Quiero estar contigo, Jesús".

 

2. Lectura del Evangelio. Escucho.

San Mateo 13, 10-17

 

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les hablas en parábolas? El les contestó: A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no.

Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene.

Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender.

Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: «Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure».

Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.

Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

 

3. Reflexiono y rezo. Respondo.

¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

 

Damos gracias a Dios porque se nos ha concedido el don de escuchar y comprender poco a poco la Palabra de Dios. No tenemos más méritos que otros. La fe es un don.

 

Este don no supone para nosotros un privilegio, sino una responsabilidad. El don que hemos recibido no ha de servir sólo para nuestro enriquecimiento personal. Hemos sido agraciados para que la Gracia llegue a otros; hemos sido amados, para que el Amor llegue a otros; hemos sido ungidos, fortalecidos, para que el Espíritu fortalezca a otros.

 

¿Qué te dice Dios? ¿Qué le dices?

 

4. Termino la oración

    Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas, por su fuerza...

    Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio

    Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha..