REZAR CON EL EVANGELIO

Sábado de la 20ª semana del t.o.

 

1. Abro el corazón a Dios.

Puede servir la repetición de alguna oración breve:

    "Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",

    "Ayúdame a sentir tu cercanía",

    "Quiero estar contigo, Jesús".

 

2. Lectura del Evangelio. Escucho.

Mateo 23, 1-12

 

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo: "En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente a los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en la sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame "maestros".

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

 

3. Reflexiono y rezo. Respondo.

¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

 

El retrato de los letrados y fariseos tiene rasgos bien concretos:

-          no hacen lo que dicen,

-          lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente a los hombros,

-          no están dispuestos a mover un dedo para empujar

-          todo lo que hacen es para que los vea la gente

-          les gustan los primeros puestos, que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame "maestros”.

¿En qué te ves reflejado? Pedimos perdón.

 

Jesús nos muestra un ideal bien distinto.

-          no os dejéis llamar maestro

-          no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra

-          no os dejéis llamar jefes

-          el primero entre vosotros será vuestro servidor.

-          el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Y nos dice cual es el fundamento:

-          uno solo es vuestro Maestro y uno solo es vuestro Señor

-          uno solo es vuestro Padre, el del cielo.

 

Damos gracias a Jesús que nos recuerda constantemente el camino de la vida y pedimos la fuerza del Espíritu para avanzar con firmeza por él.

 

4. Termino la oración

    Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas, por su fuerza...

    Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio

    Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha.