DOMINGO 25 DEL TIEMPO ORDINARIO “A” - MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial.   

 

De nuevo nos reunimos en el domingo para celebrar juntos la Eucaristía, sintiéndonos llamados y convocados por el Señor.

 

Dios nos llama a trabajar en su viña, o lo que es lo mismo, a colaborar con Él en una obra muy personal y amada, en una obra en la que Él ha puesto su corazón.  Somos jornaleros de un campo en el que Dios planta su semilla y de unas vides que tienen que dar su mejor fruto.  Dios paga con generosidad a todo el que responde a su llamada y nos llama a revisar y contrastar cómo andamos nosotros en respuesta y generosidad.

 

Primera Lectura.

 

Las palabras del profeta invitan al pueblo a la conversión.  Ante todo lo que Dios ha hecho, Israel debe corresponder cambiando su estilo de vida.  Esa tendría que ser también nuestra actitud.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo en su carta a los cristianos de Filipos que leeremos durante varios domingos, transmite desde la cárcel a sus hermanos sus sentimientos y las profundas motivaciones que dan sentido a su vida, siendo una llamada a que nuestra vida sea digna del Evangelio.                         

 

Evangelio.  

 

Jesús nos desconcierta al mostrarnos cómo el obrar de Dios es tan distinto al de los hombres.  La generosidad de Dios es la gran lección que hoy nos enseña el Evangelio y también una llamada a cambiar nuestra mente y nuestro corazón, según el estilo de Dios. 

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES