LITURGIA
DEL DOMINGO
MONICIONES (DOMINGO 6º DEL TIEMPO
ORDINARIO «B»)
Inicial.
De nuevo nos reunimos para celebrar la Eucaristía en el
domingo, el Día del Señor.
En tiempos de Jesús, las personas que tenían lepra eran
consideradas impuras y contagiosas y tenían que vivir apartadas y no se podían
acercar a nadie. En cambio, Jesús sí que
deja que se le acerquen y lo hacen con confianza, porque saben que Jesús no
rechaza a nadie, acoge a todos y de forma especial a los que la sociedad
rechaza. A nosotros nos pide hacer lo
mismo.
Y en este contexto, vivimos la Campaña 53 de Manos Unidas,
bajo el lema “La salud, derecho de todos. ¡Actúa!” que nos invita a estar
atentos a las llamadas de los hombres enfermos y necesitados, nuestros
hermanos. La Colecta será para Manos
Unidas, seamos generosos.
Primera Lectura.
Escuchamos las duras leyes que en Israel obligaban a los
leprosos a vivir en marginación. Jesús
romperá estas leyes y acogerá a los enfermos que la sociedad abandona.
Segunda Lectura.
San Pablo nos resume las actitudes básicas que deben mover
nuestra vida. Hacerlo todo para gloria
de Dios. Y daremos gloria a Dios, si lo
que hacemos va marcado con el sello de la responsabilidad y la caridad.
Evangelio.
Jesús advierte a las personas que cura que lo divulguen,
porque él quería evitar el personalismo y el triunfalismo. El bien no hace ruido.
Puestos de pie cantamos aleluya.
PETICIONES
(DOMINGO 6º DEL TIEMPO ORDINARIO «B»)
·
Por
el Papa, los Obispos, sacerdotes y diáconos, para que, con su testimonio y palabra
guíen al pueblo de Dios manifestando su amor a los más débiles. ROGUEMOS AL SEÑOR
·
Por
los gobernantes y políticos, para que impulsen el verdadero desarrollo de los
pueblos más necesitados, eliminando las causas del hambre y de las enfermedades
contagiosas. ROGUEMOS AL SEÑOR
·
Por
los enfermos y los que son marginados por su situación personal, para que
reciban la atención y el cariño que necesitan.
ROGUEMOS AL SEÑOR
·
Por
los que trabajan en y con Manos Unidas, para que la caridad de Cristo brille en
ellos y se extienda a todos los hombres.
ROGUEMOS AL SEÑOR
·
Por
todos los difuntos, y hoy de forma especial, por los que han dedicado su tiempo
o recursos económicos a Manos Unidas, para que, por su entrega y ejemplo a
favor de los más débiles, estén gozando ya de la presencia de Dios en el
cielo. ROGUEMOS AL SEÑOR
·
Por
todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a dar
testimonio de entrega y sencillez, contribuyendo al verdadero desarrollo de
nuestros hermanos. ROGUEMOS AL
SEÑOR