ADVIENTO: ABRAZA, ESPERA, CAMINA Y NACE

Vivir el Adviento es Esperar y tomar conciencia del camino, contemplarlo para poder abrazarlo,
reflexionar, tomar decisiones y nacer de nuevo.


La espera es ilusión y alegría. Creer con firmeza que todo es posible, sentir que la esperanza
alumbra tu camino.


La espera también es tiempo de confiar cuando no ves nada, como cuando una semilla
germina bajo tierra y hay un tiempo en el que no se ve nada, no sabes qué pasa, dudas si
brotará o morirá. La confianza de fiarse de Dios aún cuando no ves, cuando no lo tienes todo
bajo control.


La espera requiere de calma y silencio, de saber contemplar. Tomar conciencia del punto del
camino en el que te encuentras, mirar hacia atrás, dar gracias por tanto andado y mirar hacia
delante con esperanza.


La espera es caminar, es dejar huellas en lo cotidiano, en las circunstancias de cada día. El
camino nos transforma y a veces es cansado, otras es sorprendente y siempre nos ayuda a
crecer.


Descubre tu esperanza este adviento, la que te alumbra, te guía y te descubre la vida en cada
gesto, en cada paso.


Adviento es encuentro contigo, con los demás y con Jesús.