ASAMBLEA PRECAPITULAR DE HERMANOS


Los días 30 de septiembre y 1 de octubre, ha tenido lugar en la Casa de Espiritualidad Sta. Rafaela Ma de las Esclavas del Sagrado Corazón en Madrid, la primera Asamblea Precapitular, para la presentación y estudio del documento capitular I - “Hermanos unidos en fraternidad por el amor de Cristo”.

El Capítulo General

El Capítulo General es un evento de gran importancia para la Familia Cruz Blanca. Se trata del órgano que representa a toda la Congregación y ejerce autoridad colectiva en lo referente a su vida y misión. Constituye un período de revitalización del carisma y proyección apostólica que experimentamos con un profundo sentido de fe y fraternidad.

Este acontecimiento se lleva a cabo cada seis años y es convocado por el Superior General, con la aprobación de sus consejeros.

Durante el Capítulo, nos situamos con una actitud de discernimiento, buscando escuchar la voluntad divina para nuestra Congregación en la Iglesia a través de todas las personas que integran nuestra Familia de Cruz Blanca

Es un tiempo de dedicación en oración al Espíritu Santo y de escucha, donde colaboramos activa y responsablemente,  creando un entorno de profunda espiritualidad  y fidelidad creativa.

Representa una apertura a nuevas perspectivas de vida y misión en el ámbito social, donde la dimensión evangelizadora de nuestro trabajo es el principio rector que nos define y otorga significado a nuestra labor como fraternidad apostólica.

El lema del Capítulo

“Id a Galilea; allí me veréis” Artesanos de fraternidad junto a los últimos.

Galilea, momento de recuperar la memoria junto a las enseñanzas de Jesús de Nazaret, momento de superar los fracasos y tomar nuevas fuerzas, llamada a estar presentes en las periferias, yendo al encuentro del prójimo.

Artesanos: Simboliza un trabajo minucioso, paciente y dedicado, realizado con las manos y el corazón. La fraternidad no surge sola; se construye día a día, como un artesano que da forma a su obra.

De fraternidad: Refleja la esencia del carisma de Cruz Blanca: vivir como una auténtica familia, donde conviven hermanos, voluntarios y personas asistidas y trabajadoras sin distinción.

Junto a los últimos: Es la opción preferencial por los más necesitados, de caminar al lado de los descartados de la sociedad, reconociendo su dignidad.