Ayer se celebró en la Casa Familiar el Miércoles de Ceniza, día en que la Iglesia marca el inicio del camino de la Cuaresma, un tiempo de conversión, reflexión y preparación del corazón.
Durante la celebración tuvo lugar la Liturgia de la Palabra, con la proclamación de la lectura, el salmo y el Evangelio. El padre Miguel Antonio dirigió unas palabras cercanas y llenas de sentido sobre lo que comenzamos a vivir en este tiempo cuaresmal, invitándonos a la conversión y a renovar nuestra fe.
Posteriormente, se realizó la imposición de la ceniza a todas las personas usuarias y a quienes quisieron participar, recordándonos el mensaje: «Conviértete y cree en el Evangelio». La celebración concluyó con la bendición final y la despedida.
Fue un momento sencillo, pero muy bonito y significativo, vivido con respeto y recogimiento. Que este tiempo de Cuaresma sea para todas las personas un camino de esperanza, crecimiento interior y encuentro con Dios.
