Desde siempre, las personas se han ido lejos de su tierra natal en busca de empleo para escapar de guerras, desastres naturales, pobreza, persecución, desigualdad y hambre, pero los caminos, cada vez más complicados, llevan a más personas a convertirse en víctimas de la trata de seres humanos.
La trata de personas es una violación de los derechos humanos y una de las actividades criminales más lucrativas a nivel mundial, sólo por detrás del tráfico de drogas y al mismo nivel que el tráfico de armas, siendo uno de los delitos contra la dignidad humana más graves ya que supone el desprecio más absoluto a la persona hasta convertirla en un mero objeto que se puede intercambiar o explotar.
La explotación sexual, el trabajo forzado y la mendicidad, la extracción ilegal de órganos, la servidumbre doméstica, los matrimonios forzados, las adopciones ilegales y otras formas de explotación, forman parte de nuestro modelo de consumo, así, el victimario o tratante utiliza a las personas como mercancía con el fin de obtener un beneficio que puede ser económico o en especie.
Pero también son historias de supervivencia, determinación, resiliencia y supervivencia, de huida de diferentes contextos violentos de personas que durante su proceso migratorio se vieron sometidas a la trata de seres humanos.
El programa SE TRATA DE TRATA, durante estos años, ha ido exponiendo datos sobre la situación de la trata de seres humanos con distintos fines de explotación.
Ha tratado de que la sociedad, el consumidor, TRATE DE VER que estas personas están cerquita, son nuestros y nuestras vecinas, que las y los profesionales que atienden a población vulnerable TRATEN DE OÍR, de escuchar y sean capaces de ver e identificar a estas personas y brindarles espacios seguros y que las personas, vinculadas a redes de trata, encuentren y nos encuentren y TRATEN DE HABLAR.
Hemos puesto el acento en las personas que la sufren, en el modelo de negocio de los tratantes y en el modelo de consumo que perpetua la explotación. Trata de visibilizar la trata en todas sus facetas de explotación, pon énfasis en mostrar la realidad de las personas tratadas, su fuerza, resiliencia y superación. Muestra la otra cara del consumo, desenmascara los victimarios.
Participa del Concurso de fotografía: https://fundacioncruzblanca.org/concurso_fotografia_setratadetrata
