CRÓNICAS DE LAS V CONVIVENCIAS DE MISIÓN COMPARTIDA

Durante este pasado fin de semana han tenido lugar las V Convivencias de Misión Compartida Cruz Blanca, se han celebrado en Los Molinos, en plena sierra de Guadarrama. La Casa S. José de los Hermanos Maristas ha sido el lugar ideal para acoger al grupo de 26 personas formado por Hermanos, personas voluntarias, personas asistidas, familiares y personas trabajadoras. El lema del encuentro ha sido "En el camino, lo reconocieron", profundizando sobre la experiencia de los discipulos de Emaús.

Como cada año a final de curso las convivencias proporcionan momentos de reencuentro, diversión, amistad, oración, formación y especialmente lazos de unión de Familia Cruz Blanca.

A continuación, publicamos una pequeña crónica de cada uno de los días.

Crónica del viernes tarde (Pilar Sánchez).

“Y llegó el día que tanto deseaba. Por primera vez iba a vivir el encuentro familiar de Misión Compartida. Con mucha emoción emprendí el viaje, Marina y su familia vendrían a recogerme, un momento muy especial que me hizo sentir más feliz.

Por fin llegamos, después de casi 500 km, entre abrazos y besos degustamos una exquisita cena y disfrute emocionada del encuentro. Después presentación de todos los asistentes. Tras la cena nos dirigimos a la capilla, un momento de recogimiento ante la presencia de la luz de Cristo a través de la vela que nos iluminaba a todos y nos hacía sentir su presencia. La dinámica de oración llenó mi alma de mucha paz a la vez que con ella se hicieron presentes mis seres queridos y reviví de muchos momentos muy felices con ellos”.

Crónica del sábado mañana (Marina Salmoral)

“Como no podía ser de otra manera hemos empezado el día con un hermoso encuentro de oración guiado por Manuel y Cristina en el que nos han ayudado a DAR GRACIAS, por la VIDA, el AMOR, nuestra FE, por tenernos los unos a los otros, y como no, a nuestro PADRE que tantos bienes nos ha dado. La casa de Torrelodones nos ha acompañado en este bello momento aportando grandes momentos y sobre todo enseñándonos muchos valores.

Seguidamente nos hemos ido a los distintos talleres:

Teresa nos ha enseñado lo importante que es la PALABRA y lo importante que es agradecer, querer y pedir perdón.

Pilar nos hemos hecho mover el esqueleto y a desbloquear la mente, el cuerpo y el miedo expresando nuestras emociones a través del baile.

Eva y Domingo junto con sus hijas Eva y Lucía nos han obsequiado con un divertido taller en el que hemos elaborado nuestro propio champú y nos han enseñado la importancia del autocuidado y a no olvidarnos de que además de querer tenemos que querernos”.

Crónica del sábado tarde (Eva Gea)

“Comenzamos la tarde viendo la película “Mala Hierba”, en cada uno de nosotros despertó distintos sentimientos y emociones que comentamos al finalizar la película.

Seguidamente nos pusimos las zapatillas y empezamos nuestra ruta hacia la Ermita de la Virgen del Espino. Tal y como hace siglos, Jesús caminó hacia Emaús, nosotros fuimos haciendo camino, a veces en silencio contemplando la naturaleza y escuchando los pájaros cantar, otras veces conversando con otros, reflexionando, cantando y rezando, sintiendo que no estamos solos que Dios se hacia presente entre nosotros.

Finalmente, llegamos a la Ermita, en la que el sonar de las campanas anunciaba que habíamos llegado a nuestro destino, y para celebrarlo rezamos la oración que Jesús nos enseñó y tomamos la comunión.

La vuelta la hicimos a buen paso y cuando estábamos llegando a la Casa de Convivencias empezó a llover de nuevo.

Cenamos todos juntos y nos fuimos a una actividad llamada “Fraternura” organizada por Marina, en la que leímos varios poemas y escuchamos música.

Y así llego la hora de volver a la cama”.

Crónica del domingo (Dolors Cortada)

“En este nuestro último día y después del desayuno fraterno, ha dado comienzo la jornada con la oración preparada por Rubén y Alicia que nos han aportado tiempo de reflexión y ecos entorno el evangelio del buen samaritano”.

También hemos tenido espacio de formación para conocer más de cerca MISIÓN COMPARTIDA de la mano de nuestro dinamizador Miquel, pudiendo enmarcar, situar y profundizar más en su sentido.

Hemos sido llamados por el espíritu para compartir un mismo carisma.

Compartiendo nuestro carisma, nos hemos pintado las manos de colores para dejar nuestra pequeña huella en cada uno de nosotros.

Para terminar nuestro encuentro, las más pequeñas Eva y Lucía han puesto ritmo a la mañana, invitándonos a dar rienda suelta al movimiento.

Y hemos terminado con la comida de esta experiencia de V Convivencia de Misión Compartida.

Nos llevamos con nosotros todo el amor fraterno y carisma".

“En el camino, lo reconocieron”