CRUZ BLANCA PREPARA EL JUBILEO DEL VOLUNTARIADO

Cruz Blanca prepara el Jubileo del Voluntariado para los días 25-27 de septiembre de 2026 en Córdoba, dentro del Año Internacional del Voluntariado, en el año 2025 participaron en las Casas Familiares y Centros de Cruz Blanca 1.061 personas. Esta celebración del voluntariado quiere ser un espacio de encuentro, de experiencias compartidas y especialmente de agradecimiento a tantas personas que dedican parte de su tiempo a atender a las personas en situaciones de vulnerabilidad.

El lema: Artesanos del corazón

Inspirado en el lema capitular “Artesanos de fraternidad junto a los últimos”, el encuentro del Jubileo del Voluntariado Cruz Blanca adopta como lema “Artesanos del corazón”.

Con esta expresión queremos poner el foco en las personas que, a través de su tiempo, su compromiso y su cercanía, hacen posible que el carisma de Cruz Blanca siga vivo y siga llegando a quienes más lo necesitan.

Un artesano trabaja con paciencia, dedicación y cuidado. Conoce el valor de los pequeños gestos y sabe que las obras más importantes se construyen poco a poco. Del mismo modo, el voluntariado de Cruz Blanca transforma la realidad desde la cercanía, el encuentro y la presencia cotidiana. No se trata únicamente de realizar una tarea o prestar una ayuda, sino de acompañar vidas, generar vínculos y construir comunidad.

Hablar de “Artesanos del corazón” es reconocer a todas aquellas personas que, generación tras generación, han hecho de la gratuidad una forma de estar en el mundo. Personas que han sabido mirar a los demás con humanidad, compartir tiempo, escuchar, acompañar y caminar junto a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad o exclusión.

Por que ser voluntario o voluntaria no consiste solamente en dedicar tiempo o realizar una tarea. Significa implicarse en la vida de otras personas, compartir camino, crear comunidad y contribuir a que nadie se sienta solo. El voluntariado es una forma de construir humanidad desde la gratuidad, la cercanía y el compromiso.

Este lema conecta también con el espíritu del Año Internacional del Voluntariado, que pone en valor la capacidad transformadora de las acciones cercanas y cotidianas. Cada gesto de cuidado, cada encuentro y cada compromiso concreto tienen un impacto que va mucho más allá de lo que vemos. Lo que nace en una relación personal es capaz de generar comunidad, fortalecer la cohesión social y construir una humanidad más fraterna.

Por eso, cuando hablamos de artesanos del corazón, hablamos de personas que ayudan a tejer fraternidad desde abajo, desde lo sencillo y desde lo cotidiano. Personas que hacen realidad el lema capitular allí donde están: junto a los últimos, junto a quienes más necesitan ser escuchados, acompañados y reconocidos en su dignidad.

Este Jubileo quiere ser, ante todo, un espacio de agradecimiento y celebración. Un reconocimiento a todas las personas voluntarias que, con su entrega generosa y silenciosa, han contribuido a hacer de Cruz Blanca una familia abierta, acogedora y comprometida. Personas que, ayer y hoy, continúan siendo auténticos artesanos del corazón.