Cruz Blanca se solidariza con todas las personas, familias, comunidades y zonas afectadas que sufren las devastadoras consecuencias de los incendios en distintos lugares de España.
Desde la espiritualidad franciscana nos unimos a la llamada de cuidar la casa común, empezando por el entorno más inmediato. Cada pequeña acción a favor del medioambiente cuenta y nos hace formar parte de la ecología integral: sintiéndonos parte de toda la creación y apostando por convivir armoniosamente con todo lo creado.
Oremos por todas las personas que están luchando contra los incendios, para que sus esfuerzos se puedan ver recompensados con la extinción de los mismos. Extendamos nuestra solidaridad con las personas afectadas que puedan necesitar de nuestra ayuda, de nuestra escucha, de nuestro consuelo...
"En un mundo en el que los más frágiles son los primeros en sufrir los efectos devastadores del cambio climático, la deforestación y la contaminación, el cuidado de la creación se convierte en una cuestión de fe y de humanidad". (Papa León XIV)
