El miércoles 27 de mayo tuvo lugar el encuentro anual de los Hermanos con el Sr. Arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses. El Sr. Arzobispo publicó en sus redes a través de X: Visita a los HH. Franciscanos de Cruz Blanca, en su encuentro anual con el Gobierno General. Les he ofrecido una reflexión: “Artesanos de Fraternidad junto a los últimos”, desarrollando los puntos centrales de su vocación: “vivir la fraternidad franciscana como presencia concreta junto a quienes más sufren, junto a quienes han quedado descartados, solos, heridos, enfermos o invisibles”. Como culminación del encuentro, hemos celebrado la Eucaristía, y después hemos compartido un ágape fraterno.
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La casa de espiritualidad Betania, en San Juan de Aznalfarache (Sevilla) acoge estos días el encuentro de hermanos de los Franciscanos de Cruz Blanca. El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, ha compartido con los religiosos la jornada de trabajo de esta mañana, ha sido informado de la actualidad de la congregación y de los proyectos que llevan adelante no sólo en España, sino también en Sudamérica.
El arzobispo, que fue recibido por el hermano Luis Miguel Martell, ha dirigido un discurso, dirigido ‘Artesanos de Fraternidad junto a los últimos’, en el que ha desarrollado los puntos centrales de su vocación: “vivir la fraternidad franciscana no como idea abstracta, sino como presencia concreta junto a quienes más sufren, junto a quienes han quedado descartados, solos, heridos, enfermos o invisibles”.
Partiendo de la exhortación apostólica Evangelii gaudium del papa Francisco, don José Ángel Saiz ha subrayado la necesidad de “volver al corazón del Evangelio”, al tiempo que ha destacado de qué manera los Franciscanos de Cruz Blanca “conocéis bien esas periferias” de las que hablaba el Santo Padre. “Las tocáis cada día, tienen rostro, nombre, historia, heridas, silencios y lágrimas. Son las personas que atendéis en vuestras casas: enfermos, mayores, personas con discapacidad, quienes han perdido vínculos familiares, quienes han quedado al margen de los circuitos sociales, afectivos y económicos. Vuestra misión -ha añadido el arzobispo- no consiste sólo en hacer algo por los pobres, sino en vivir con ellos, servirlos, acompañarlos y reconocer en ellos a Cristo”. “Ahí está la raíz más honda de vuestro carisma”, ha subrayado.
La congregación fue erigida canónicamente el 27 de marzo de 1975 en Tánger (Marruecos). La congregación fue fundada por el hermano Isidoro Lezcano y aprobada por el entonces arzobispo de la diócesis, fray Carlos Amigo Vallejo. Su carisma gira en torno al cuarto voto que profesan junto con los de castidad, pobreza y obediencia. Se trata de la asistencia a los enfermos incurables y a los más necesitados en un ambiente familiar.
Fuente: Archisevilla.org
