FIESTA GRANDE EN AÑATUYA, ARGENTINA. EN LA CELEBRACIÓN DE LOS 50 AÑOS DE CRUZ BLANCA

Fiesta grande en la ciudad de Añatuya, provincia de Santiago del Estero, Argentina. La celebración de los 50 años de la existencia de Cruz Blanca tuvo lugar la tarde del sábado 8 de noviembre, un encuentro que reunió a más de 350 personas venidas de distintos lugares, que llenaron las instalaciones del Club San Jorge, muchísimas personas quisieron estar presentes llegadas de Deán Funes, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires y diversas comunidades locales con las que los Hermanos trabajan conjuntamente. Todas las personas y entidades tenían un mismo deseo: dar la gracias por estos 50 años de la aprobación canónica de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca. (1975-2025). 

Ocasión que también sirvió como colofón de la visita que un grupo de hermanos y profesionales procedentes de España, estuvieron realizando durante  unos días con el objetivo de conocer los proyectos de Cruz Blanca, aportar formación y visión global de la Entidad y de forma especial compartir vidas, aprender y enriquecerse del trabajo que realizan las personas profesionales y voluntarias de los barrios Rosso y San Jorge, completando su estancia con visitas a otras entidades para ampliar la visión de la realidad social de Añatuya.

10 años de presencia en Argentina (2015-2025)

En diciembre de 2015 llegaron los primeros Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca a Argentina, atendiendo la invitación realizada por Mons. Santiago Olivera, entonces obispo de Cruz del Eje. Permanecieron en distintos lugares de la diócesis hasta el año 2020.

En Dean Funes provincia de Córdoba, un grupo de voluntarias con el acompañamiento de los Hermanos, llevaron adelante la presencia de Cruz Blanca en la capilla de San Cayetano, allí el trabajo con niños, niñas y adolescentes con programas de intervención en la niñez y familia, además de un taller de costura que durante estos años ha ido formando a mujeres emprendedoras.

En julio de 2020 Monseñor José Luis Corral, obispo de Añatuya contacta con Cruz Blanca para que se hicieran cargo del Hogar Santa Rosa de Añatuya, llegando en el mes de septiembre. El Hogar Geriátrico Santa Rosa, es una residencia de larga estancia que atiende a adultos mayores varones, que en la mayoría de los casos están en situación de vulnerabilidad y exclusión social.

Desde la llegada a Añatuya, los Hermanos trabajan mano a mano con las familias del barrio de San Jorge, entre todos y todas han puesto en marcha el Centro Franciscano, un lugar referencial para las familias del barrio. Con un servicio de comedor que atiende a más de 170 niños, niñas y adolescentes. Llevando a cabo distintas actividades.

Concierto de música 

Un tiempo antes de empezar la Eucaristía el grupo católico musical Elí, provenientes de Catamarca, animó a todas las personas asistentes a reflexionar, cantar y  bailar, expresando y creando a través de la música un ambiente familiar, fraterno y de oración. Música que fue preparando a a la asamblea al momento más importante de la celebración.

Eucaristía de Acción de Gracias: en lo pequeño habita la intensidad, lo frágil moviliza corazones

Con estas palabras iniciaba la homilía Monseñor José Luis Corral, SVD, Obispo de la Diócesis de Añatuya. Refiriéndose a los pocos medios y recursos de la zona, pero siempre con la esperanza puesta en la solidaridad, afirmando que la Iglesia Diocesana es como un tapiz de pequeños hilos entrecruzados, elaborado por muchas manos. 

Afirmó que los Hermanos Franciscanos forman parte de la Iglesia de los pobres: Una Iglesia que es Casa y Familia desde el amor de verdad, lejos de romanticismos. Quiso agradecer la presencia de la Cruz Blanca en la zona: Gracias porque con ustedes nos hemos podido sumergirnos más en el amor de Dios. Gracias por mostrar una Iglesia que abraza, ternura que restaura vidas, una Iglesia que lava los pies y que es una madre que acompaña.

Monseñor Corral tuvo alusiones para el mensaje del Papa León XIV: El pobre no es alguien a quien se ayuda, sino presencia sacramental de Dios. Por lo tanto, no son nunca un problema, son nuestra familia y cada uno de ellos necesita ser escuchado y amado. El amor cristiano supera cualquier barrera.

Añatuya eligió a Cruz Blanca

El Hermano Luis Miguel Martell, Superior General de los Hermanos de la Cruz Blanca, tomó la palabra para agradecer la presencia de tantas personas que llenaban la sala del Club San Jorge, a las autoridades, instituciones públicas y privadas, agradeciendo la presencia de los sacerdotes que concelebraron la Eucaristía de Acción de Gracias.

Explicó a todas las persona presentes el recorrido de estos años de Cruz Blanca por tierras Argentinas desde su llegada en 2015, siempre con la confianza puesta en la Providencia y en la semilla plantada hace 5 años en Añatuya, una semilla que está dando sus frutos, gracias a tantas personas que se han acogido y participan del carisma. Quiso dar respuesta a una pregunta que una persona le había formulado días antes: ¿Por qué la Congregación eligió Añatuya? y el Hermano contestó: no, nosotros no elegimos esta ciudad, Añatuya fue quien eligió a Cruz Blanca, y lo vivimos como un signo y compromiso de servicio y amor especialmente con las personas más pobres y vulnerables.

El Hermano General afirmó que Cruz Blanca es familia que acoge, acompaña y transforma en un espacio abierto donde caben todas las personas; y haciendo referencia al mensaje del Papa León XIV: Con los brazos abiertos a quienes necesitan nuestra caridad, nuestra presencia, nuestro amor.  Queremos ser una Iglesia que camina, una Iglesia que busca siempre la paz, que busca siempre la caridad, que trata siempre de estar cercana especialmente a los que sufren.

Brindis, música y bailes tradicionales

Después de la Eucaristía la celebración continuó en el salón de actos con la participación de varias academias de baile: Academia Jacinto Piedra,
Academia del Hogar de Cristo Cura Brochero y Academia Virgen de Huachana, todas ellas exhibieron una gran muestra de música tradicional y folklórica al ritmo de chacareras, malambos, zambas. Así como toda una demostración de
 vestimentas santiagueñas típicas para cada baile, Uno de los grupos llevo a cabo una representación inspirada en uno de los textos de la vida de San Francisco de Asís. Gracias a estas colaboraciones la fiesta se convirtió en un escenario de creatividad y colores donde se desbordaba la alegría.

La fiesta de los 50 años de la Familia Cruz Blanca en Añatuya acabó con el tradicional brindis y tarta de cumpleaños.

 

La próxima celebración de los 50 años será en Venezuela en la ciudad de Mérida en el mes de enero de 2026.

Se ha habilitado una página para los 50 años: https://www.cruzblanca.org/50aniversario