GRAN FIESTA DEL 50 ANIVERSARIO EN LA CASA FAMILIAR DE CEUTA

La Casa Familiar de Ceuta, Nuestra Sra. de los Ángeles celebró el pasado día 1 de julio el aniversario de los 50 años de Cruz Blanca. Fue un momento muy emotivo para mirar la trayectoria de la Congregación que tuvo sus inicios en esta ciudad en los años 60, de la mano del Hno. Isidoro Lezcano, fundador. Su sueño hoy se ha hecho realidad.

La jornada comenzó con una procesión desde la Casa Familiar hasta el Santuario de Santa María de África, donde tuvo lugar una Eucaristía de Acción de Gracias. Presidida por el Vicario General de Ceuta, el Rvdo. Padre Francisco Jesús Fernández Alcedo, quien en la homilía quiso subrayar el paralelismo entre el Año Santo Jubilar que vive la Iglesia y el aniversario de Cruz Blanca, resaltando que ambos "nos hablan de misericordia, de consuelo y de esperanza". 

Dirigiéndose a los hermanos, colaboradores y voluntariado presentes, el Vicario General recordó que "durante estos 50 años, habéis sido testigos vivos de esa esperanza que no defrauda", aludiendo a San Pablo. "Allí, donde la sociedad muchas veces solo ve miseria, enfermedad y exclusión, vosotros habéis visto rostros, nombres y dignidad", expresó. Así como "buena noticia para los pobres, consuelo para los enfermos y libertad para los oprimidos por la soledad o el dolor".

Tras la Eucaristía, los actos continuaron con un encuentro fraterno en la Casa Familiar Nuestra Señora de los Ángeles. El Hermano Luis Miguel Martell, Superior General de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, destacó el respaldo que la congregación ha recibido durante todos estos años de parte de instituciones públicas, entidades sociales, empresas y la ciudadanía ceutí. 

Actualmente, Cruz Blanca atiende a cerca de 1.000 personas al año en Ceuta, gracias al compromiso de 150 profesionales, 30 voluntarios y cinco hermanos. En el marco del acto, se reconoció especialmente al equipo del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que cumple tres décadas de trayectoria. A partir del 14 de agosto, este servicio será gestionado por una nueva empresa adjudicataria, pero la congregación ha querido agradecer el trabajo de los 65 profesionales que han cuidado durante años a más de 300 personas usuarias.