Hace unas semanas, las personas residentes de la Casa Familiar San Francisco de Asís de Madrid, pudieron disfrutar de una mágica aventura en nuestro país vecino, Marruecos.
Junto a un grupo de trabajadores y trabajadoras de la casa, realizaron una escapada visitando las extensas dunas del Sáhara, disfrutando del curioso fenómeno de la formación de lagunas entre las mismas, debido a las recientes lluvias en el desierto, y de las preciosas casas azules y blancas de Chauen, entre otros destinos.
La andadura terminó en Tánger, origen de la Cruz Blanca. Los más intrépidos incluso se atrevieron a montar en camello. Un viaje que sin duda ninguna persona olvidará.
