Cristina, Fisioterapeuta de la Casa Familiar San Francisco de Asís de Torrelodones, nos cuenta la historia de Pepe, que lleva tantos años en la Familia de Cruz Blanca que es ya una institución. Vivía en 1973 solo con su padre en Madrid, donde la poliomielitis sufrida siendo niño le había provocado una rigidez de sus miembros inferiores, haciendo que necesitara muletas axilares para desplazarse.
Gracias a un programa de radio donde se daba a conocer la labor de Cruz Blanca, Pepe se vio motivado a buscar ayuda para paliar su soledad, ya que su padre trabajaba todo el día fuera de casa, y su madre había fallecido años antes.
Indagó por la zona hasta que consiguió en contacto de la casa de San Pedro, y allí se presentó para solicitar asilo. En seguida le acogieron, y al ver la labor titánica que realizaban los hermanos, no dudó en comenzar a ayudarles en las actividades diarias, afeitando a sus compañeros, trabajando en recepción o realizando recados a diario sin impedírselo los tres pisos sin ascensor a pesar de su limitación física.
¿Quieres leer más microhistorias?
https://www.youtube.com/playlist?list=PLMVg5Zqy5DR7anNFf07EpAe4l0HoYmOog
