LAS CASAS FAMILIARES DE MADRID VISITAN CÓRDOBA

Del 26 al 28 de noviembre de 2025, un grupo de compañero/as de la Casa Familiar San Francisco de Asís de Torrelodones, la Casa Familiar Trinidad Gil de Moralzarzal y el Hogar Hermano Isidoro de Madrid participaron en una enriquecedora salida a Córdoba, invitados por los hermanos de la comunidad. Fueron tres días marcados por la convivencia, el encuentro fraterno y una profunda expresión de hospitalidad que dejó huella en todas las personas que participaron.

La visita comenzó con un recorrido guiado por la Mezquita-Catedral de Córdoba, donde el grupo pudo contemplar la grandeza arquitectónica e histórica de uno de los monumentos más importantes del mundo. Gracias a la gestión de la Fundación Cruz Blanca, también se accedió al Palacio de Diana, ofreciendo a las personas participantes una nueva oportunidad de admirar el patrimonio cultural de la ciudad.

Uno de los momentos más destacados se vivió en la Casa Familiar de Córdoba, que abrió sus puertas con una acogida cálida y festiva. Los hermanos ofrecieron un almuerzo fraterno que se convirtió en un espacio de encuentro, celebración y gratitud, acompañado de numerosos postres y dulces tradicionales preparados con cariño para la ocasión. El ambiente navideño ya se hacía notar, llenando la casa de un espíritu especial que reforzó el sentimiento de familia compartida.

La emoción se intensificó con la visita a los restos del hermano Isidoro Lezcano, fundador de Cruz Blanca, que se custodian en la Casa de Córdoba. Para los asistentes, fue un momento de profundo recogimiento y reconocimiento al legado que continúa inspirando la labor diaria en todas las Casas Familiares.

El itinerario cultural incluyó también la visita a la Iglesia de San Basilio, situada en plena Judería cordobesa, donde el grupo pudo disfrutar de un entorno lleno de historia y tradición.

Estas jornadas dejaron una profunda sensación de agradecimiento por la extraordinaria hospitalidad de la comunidad de Cruz Blanca de Córdoba, quienes no solo compartieron su casa, sino también su tiempo, su afecto y el espíritu navideño que caracteriza estas fechas. La experiencia fortaleció los lazos entre las distintas Casas Familiares y recordó el valor de caminar juntos, celebrar la vida y cultivar la fraternidad.

 

 

Galería