La semana pasada tuvo lugar la tercera sesión de formación presencial entorno al Liderazgo para la Misión que está programada para todo el año 2024, empezó en el mes de enero y terminará en noviembre, esta sesión era el ecuador de 5 sesiones que se desarrollarán en total. Se dedicó un tiempo para revisar el itinerario formativo y recoger propuesta para seguir avanzando. Unas 68 personas participaron acudieron a la convocatoria:: Direcciones de las Casas Familiares, Coordinaciones de la Fundación Cruz Blanca, Hermanos Superiores de las Comunidades y Responsables de los distintos Departamentos de las Áreas de Estructura.
La finalidad de esta formación es sembrar de nuevo el modelo Cruz Blanca, redescubrir y reconectar con la propia misión de la entidad.
La formación está planteada a través del hilo conductor de Liderazgo para la Misión con el Profesor Fernando Domínguez como facilitado. Fernando es socio y director de DONE TRAINING, consultoría de personas y formación, y gran experto en temas de acompañamiento, coaching, gestión de personas, modelo ACP de intervención. Durante un día entero se focaliza sobre dirección y habilidades directivas, desarrollando sesiones teóricas, reflexivas y prácticas sobre los temas clave y esenciales para el liderazgo adaptados a la realidad de Cruz Blanca.
Y el segundo enfoque formativo se plantea desde el trabajo de cada uno de los Departamentos de las distintas Áreas que aterrizan los temas de la gestión diaria y operativa: modelo de atención, voluntariado, comunicación, misión compartida, economía y gestión de personas, gestión de calidad, buenas prácticas, ética, pastoral. El objetivo es alinear el trabajo cotidiano y fomentar la mejora continua. Dando respuestas eficaces y eficientes a las necesidades que ya se atienden, así como las emergentes, y hacerlo como Familia Cruz Blanca, asumiendo nuevos retos y oportunidades.
Estos espacios de formación son oportunidades de aprendizaje, de más conocimiento mutuo, de tejer vínculos y complicidades, de trabajo desde la escucha, la responsabilidad y la sinodalidad, y especialmente de reconocimiento por las aportaciones de cada persona y equipo. De esta forma, en cada sesión vamos reescribiendo un documento guía para seguir caminando junt@s.
