Palabras del Papa Francisco tras la audiencia general del martes 17 de octubre:
"Mi pensamiento va a Palestina y a Israel. Las víctimas aumentan y la situación en Gaza es desesperada.
Que se haga todo lo posible, por favor, para evitar una catástrofe humanitaria.
Inquieta la posible ampliación del conflicto, mientras en el mundo tantos frentes bélicos siguen abiertos.
Que callen las armas, que se escuche el grito de paz de la gente, de los pobres, de los ancianos y de los niños.
Hermano y hermanas, la guerra no resuelve problema alguno, sólo siembra muerte y destrucción. Aumenta el odio y multiplica la venganza.
Paz en Tierra Santa.
La guerra cancela el futuro.
Exhorto a los creyentes a tomar partido en este conflicto por una sola parte: la de la paz. No con palabras, sino con la oración y la decisión total.
Pensando en esto, he decido que el viernes, 27 de octubre, se celebre una jornada de ayuno, oración y penitencia, a la que invito a unirse, en la forma que consideren oportuna, los hermanos y hermanas de las diversas confesiones cristianas y pertenecientes a otras religiones y a todos los que llevan en el corazón la causa de la paz en el mundo.
Pido a todas las iglesias particulares de participar, disponiendo iniciativas similares, en las que participe todo el pueblo de Dios.
No olvidemos a la martirizada Ucrania, que en estos momentos no se habla de ella, pero sigue necesitando paz y oración".
(Papa Francisco)
