PILDORA PASTORAL DE ENERO

La píldora de pastoral del mes de enero, centrada en la paz, con un texto que la acompaña. La ilustración que acompaña esta píldora —una ventana abierta con un corazón— quiere expresar precisamente eso: que nuestras casas miran al mundo, y que desde ellas puede brotar una paz sencilla, real y posible.

El sentido de esta propuesta nace de una convicción compartida: una pastoral encarnada no puede dar la espalda a la realidad que vivimos, marcada por conflictos, incertidumbre y una evidente falta de paz. Por eso, creemos necesario comenzar por lo más cercano, por lo cotidiano, por el hogar como primer espacio donde la paz se aprende y se cuida.